Thank U

Buda Shakyamuni “Eso que es sagrado tiene como producto derivado una felicidad sin causa. Porque ésa es la verdadera y eterna felicidad que hay. Es esa felicidad que no tiene causa. Alguien te dice “¿Por qué estás feliz?”, y tú simplemente no sabes. La verdadera felicidad no tiene una causa; no hay razón para ella; no es el resultado de obtener o encontrar algo. (…) Y ése es el tipo de felicidad que emerge de lo sagrado. (..) Sólo está allí. Es sólo la naturaleza de la realidad: hay esta emanación de bienestar.”

Adyashanti[1]

Todos tenemos una imagen del Buda en la cabeza. Se nos presenta con este exotismo, con este misticismo y espiritualidad del que nos encontramos tan desposeídos. Ah! El Buda con su poca ropa, con su peinado sencillo y su naturaleza sencilla. El Buda lejos nuestro, entre flores y árboles, en su nirvana, en su paz interior. Esta mirada serena, feliz, plena. Qué lejos de nosotros, qué lejos de nuestra vida ajetreada, ocupada, llena y rápida. Envidiable, para muchos, sencillamente envidiable. Nuestra imagen del budismo está tan distorsionada como mitificada. A nuestro Buda poco nos falta para encontrarlo en las botellas de Coca-Cola, de felicidad; ya lo lucimos en bolsos, camisetas y pañuelos, ya funciona como una marca[2], aquí, para nosotros, tan desinteresado, tan conveniente, tan convencional.

La autenticidad de las cosas no debe dejar de relativizarse. Sobre todo, no debemos dejar de desconfiar cuando estos supuestos productos auténticos nos los venden, mascaditos y en lata, para nuestro propio consumo individual, para nuestro propio ego buscador desesperado de felicidad. Y eso sucede con tantos, ¡tantos personajes! No importa quién hayas sido o qué hayas hecho, no importa un Che, un Gandhi, una Marylin o un Buda; cada uno está allí para nosotros, para suplir nuestra falta de principios, de sacrificio, de sensualidad o de paz interior: compensémoslo con una chapita, o un bonito bolso que represente todo aquello que no sabemos ser. Tengamos apariencia, que es lo que, al fin y al cabo, los demás van a ver en nosotros.

alannnnis

La apariencia de Alanis Morissette ha sido siempre, para mí, encantadora y atrayente. Su largo pelo, su sonrisa sincera, su canto y movimientos peculiares, su buena presencia, la actitud positiva y feliz que solía ver en ella. Y, sin duda, sigue teniendo encantos que me gustan. Pero he querido profundizar en ella, he querido verla y leerla, y conocerla, y oírla de verdad más allá de sus canciones. Y lo que he encontrado es, probablemente, lo que encontraría en cualquier otro artista new age comprometido[3]: preocupación por ella misma. Mi ego, mi bienestar, mi tiempo, mi espiritualidad, mi yo, y yo, y yo, y yo. Y este discurso es el que encontramos en la mayoría de gurús, de maestros espirituales, de libros de autoayuda, de refrito de preceptos budistas bien envasados y fácilmente consumibles; un budismo egocéntrico para nuestra sociedad narcisista, en pequeñas y sencillas porciones individuales. Listo para consumir.

Sin embargo, no voy a criticarlo; porque, al fin y al cabo, yo también formo parte de esta sociedad narcisista, y a menudo me conviene un poco de budismo egocéntrico. La línea que separa una buena filosofía para la vida – lo que en su época haría tanto un Confucio[4] como un Epicuro[5]– y cuatro consejos de autoayuda barata, se puede llegar a confundir mucho, pero sigue bien marcada. Llega un momento en que no puedes dar la espalda a todo lo que no te parezca auténtico, real o puro; y debes conformarte con lo sincero,  lo práctico y lo útil. Mejor: a menos exigencias, mayor gratitud.

Algunas escenas del vídeo "Thank U" de Alanis, en 1998

Algunas escenas del vídeo "Thank U" de Alanis, en 1998

Mayor gratitud es lo que debió encontrar Alanis, como muchos otros artistas e intelectuales hubieron hecho anteriormente, cuando viajó a la India. Y de aquí su álbum “Supposed Former Infatuation Junkie” (1998), el más maduro, dicen, más profundo, más centrado en el crecimiento interior, en la espiritualidad; al mismo tiempo que más experimental e incluso electrónico, con nuevos sonidos que no se esperaban aquellos que ya habían escuchado a Alanis anteriormente. Con este álbum, volvió otra Alanis, que aparecía desnuda en el vídeo de su primer single, Thank U, tan sencilla y tan humana entre la ciudad que corre y se mueve a su alrededor. Muy simbólico. Este “Thank you” me parece sincero, lejos de que pueda parecer una mirada arrogante o altiva de alguien que llega iluminado e iluminando de lejos. Siento que Alanis se interroga y agradece, humildemente, en voz alta, para que todos podamos también un poco interrogarnos, y dar las gracias[6].

Thank U

How ’bout getting off of these antibiotics?
¿Qué tal si dejo estos antibióticos?
How ’bout stopping eating when I’m full up?
¿Qué tal dejar de comer cuando estoy llena?
How ’bout them transparent dangling carrots?
¿Qué pasa con esas zanahorias transparentes que cuelgan?[7]
How ’bout that ever elusive kudo?
¿Qué pasa con ese siempre elusivo kudo?

Thank you, India
Gracias India
Thank you, terror
Gracias terror
Thank you, disillusionment
Gracias desilusión
Thank you, frailty
Gracias fragilidad
Thank you, consequence
Gracias consecuencia
Thank you, thank you, silence
Gracias, gracias silencio

How ’bout me not blaming you for everything?
¿Qué tal si dejo de culparte por todo?
How ’bout me enjoying the moment for once?
¿Qué tal si disfruto del momento de una vez por todas?
How ’bout how good it feels to finally forgive you?
¿Qué tal lo bien que se siente finalmente perdonarte?
How ’bout grieving it all one at a time?
¿Qué tal si lloro todo de una sola vez?

Thank you, India
Gracias India
Thank you, terror
Gracias terror
Thank you, disillusionment
Gracias desilusión
Thank you, frailty
Gracias fragilidad
Thank you, consequence
Gracias consecuencia
Thank you, thank you silence
Gracias, gracias silencio

The moment I let go of it was

El momento en que me dejé ir fue
The moment I got more than I could handel
el momento en que tenía más de lo que podía manejar
The moment I jumped off of it was
El momento en que salté fue
The moment I touched down
El momento en que toqué fondo

How ’bout no longer being masochistic?
¿Qué tal si dejo de ser masoquista?
How ’bout remembering your divinity?
¿Qué tal recordar tu divididad?
How ’bout unabashedly bawling your eyes out?
¿Qué tal si descaradamente saco los ojos?
How ’bout not equating death with stopping?
¿Qué tal si no igualo la muerte con detenerse?

Thank you, India
Gracias India
Thank you, providence
Gracias providencia
Thank you, disillusionment
Gracias desilusión
Thank you, nothingness
Gracias nada
Thank you, clarity
Gracias claridad
Thank you, thank you, silence
Gracias, gracias silencio

La gratitud  de Alanis no es hacia aquello o aquellos que le han traído la felicidad. La gratitud es hacia aquello o aquellos que le hacen darse cuenta de dónde está la felicidad, en un sentido amplio y profundo, duradero, no la felicidad del grito eufórico, sino la felicidad de andar calmado, de sonreír prácticamente inconscientemente, de tomar lo que se recibe como un regalo bienvenido, de descubrir encanto y belleza en tu alrededor y tu día a día, de sentirte serena y plena, sin excederse en los deseos, en las ilusiones ni las expectativas. Más aquí, menos allá. Más ahora, lejos el ayer y el mañana. Más dentro nuestro, menos fuera. Más aceptarse y aceptar las limitaciones, que no anhelar algo inalcanzable, imposible, que no vivir de un sueño o un deseo frustrado desde un principio. La mesura puede ser una explosión de bienestar, el control puede ser una autorrealización feliz.

Alanishair

Gracias a la desilusión, por hacerme volver a la realidad. Gracias al silencio, por cederme ese tiempo para oírme. Gracias a la fragilidad, por dejarme conocerme a mi misma, por dejarme verme como humana que no siempre debe aguantar fuerte y firme. Gracias al terror, por enseñarme este mundo, con sus miles de virtudes y sus miles de desgracias. Gracias a la providencia, porque no toda la responsabilidad pesa sobre nosotros, y hay momentos en que no podemos hacer más por muy libres y dueños de nosotros que nos creamos. Gracias a la consecuencia, por pasarme cuentas cuando he corrido ciega sin sentido. Gracias a la India, por inspirar estos versos, por enseñar a cuestionarse y a agradecer. Gracias, gracias, Alanis.

alaniscd


[1] Maestro espiritual de San Francisco, en Estados Unidos. En el banner de la web oficial de Alanis Morissette encontramos una cita suya: “Full awakening comes when you sincerely look at yourself, deeper than you’ve imagined, and question everything.” (“El completo despertar llega cuando te miras sinceramente a ti mismo, mucho más profundamente de lo que nunca imaginaste, y empiezas a cuestionarlo todo.”). Tiene varios escritos y conferencias. Concretamente, el fragmento que aquí presento lo he encontrado en el siguiente vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=GPDthzsyvQc

[2] Más que el Buda, quizá sería más correcto hacer referencia al Om, Ohm o Aum, la primera palabra, la palabra de la meditación, que ya encontramos en cualquier tienda de ropa o accesorios alternativa. Et, voilà!:
http://www.capri-shop.com/es/om-c-248_337.html?gclid=CPqaucCFk50CFZoU4wod1Fyk2g

[3] En su página web oficial (http://www.alanis.com/ ), encontramos una especie de bloc en el que Alanis nos va mostrando distintas partes de su vida: entrevistas que le han realizado, fotos de viajes que ha hecho, recomendaciones de libros, vídeos de dos minutos en los que nos cuenta cualquier cosa, y todos los organismos con los que colabora o apoya de vez en cuando: contra el abuso de animales en granjas, contra el uso y abuso del petróleo, etc. Muy acorde con lo que se ha venido definiendo como valores postmaterialistas, a la altura de U2 y otros artistas con faceta comprometida.

[4] Filósofo chino del siglo V antes de Cristo. Sus enseñanzas han influido mucho en toda el Asia Oriental, y muchas de ellas podrían sernos muy útiles en nuestra vida. Siempre está bien leer algo suyo.

[5] Filósofo griego del siglo III antes de Cristo. Con una ética muy útil y provechosa, se le considera un hedonista, aunque poco tiene que ver su hedonismo más bien mesurado, poco exigente, austero, y, por lo tanto, útil; con el hedonismo actual que es una constante creación de necesidades y deseos que jamás vamos a satisfacer. Siempre me sonríe leer a Epicuro.

[6] No sé hasta qué punto puede tener alguna relación, pero aquí va un pequeño artículo sobre la gratitud y el Buda Vairocana: http://reiki-terapia.com/2008/10/demostrar-gratitud-a-todos-los-seres-vivientes-buda-vairocana-centro-blanco.html

[7] Se refiere a incentivos inalcanzables, tal y como indica la metáfora del burro con la zanahoria y el palo: ponerle la zanahoria en el hocico para que avance, pero nunca dejar que la coja.

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~ por Lillith Kozmicamente en 28/09/2009.

6 comentarios to “Thank U”

  1. Alanis Morissette es Dios (¡referencia, referencia!). Quitando eso, estoy muy de acuerdo con la comercialización de Buda, hasta hice una tira sobre eso hace años.
    Trivialmente yo me sigo quedando con Diógenes, hala.

  2. La sé! La sé! La respuesta es Dogma!

    ¿Por qué te citas con lo de la tira y después nos dejas con las ganas de verla?

    Diógenes mola :)

  3. Ah, el misticismo oriental pasado por el filtro capitalista, interesante.

    Mucho antes de siquiera saber de que se trataba, ya veia en determinados sectores [principalmente relacionados con la música electrónica y las drogas de síntesis] vestir camisetas o complementos con ese carácter o caracteres en sanscrito que si no me equivoco representan el logotipo o icono del hinduismo. Irónicamente no veo mucho misticismo entre esas tribus urbanas, más bien el hedonismo propio de nuestra sociedad occidental.

    Es cierto que si he conocido alguna excepción y para algunas pocas personas escuchar este tipo de música consigue alterar su estado de consciencia sin necesidad de drogas [o haciendo un uso razonable de ellas, ya que si bien son inútiles para liberar la mente, pueden expandirla en momentos puntuales] e incluso siguiendo dietas estrictamente vegetarianas y otras conductas asceticas propias de determinadas escuelas del hinduismo.

    La supresión de los deseos materialistas y superficiales, que nos causan desasosiego por no realizarlos pero se revelan vacios al alcanzarlos, así como conseguir dominar las pulsiones que nos causan dolor, es efectivamente uno de los pilares de las filosofias orientales. Podriamos decir que bajo este punto de vista, un dia feliz no es aquel lleno de altibajos emocionales con repuntes eufóricos [Aunque las descargas adrenalíticas y emociones positivas de carácter intenso ayuden a recomponernos y aliviar la tensión] sino más bien el dia en que te levantas y no te sucede nada malo ni a ti ni a tu entorno, aunque tampoco hayan victorias épicas. Esto no hay que confundirlo con rechazar cualquier cosa que suponga un desafio ya que una de las cosas que hace dichoso al ser humano es resolver sus problemas mediante su ingenio y espíritu dinámico.

    No estoy demasiado metido en Alanis, pero me gustan algunas de sus canciones, por como suenan, como por ejemplo esta Thank U la cual esta brillantemente usada en la banda sonora de Clerks 2. [Parece que por lo menos para Kevin Smith, Alanis si es Dios] Aunque una amiga, que como Smith tambien tiene a Alanis en un altar, me explicase brevemente la historia de su viaje espiritual a India [a raiz de una ruptura si mal no recuerdo] no le he dado nunca demasiadas vueltas a la letra, aunque como no soy muy espiritual que digamos, siempre pensé que el verso “Thank U Providence” se referia a Providence en el sentido geográfico. Quizás el público allí estuvo realmente entregado y les quería mandar un guiño.

    Vaya usted a saber.

  4. Como fan de alanis que fui un dia este disco y canción en concreto me pareció lo peor, y lo sigo opinando. ademas, por que se cubría las tetas con el pelo, para poder pasar el video por MTV?? venga ya !!!

  5. Creo que se está malinterpretando gravemente la esencia del budismo. Pues el budismo requiere que uno mismo logre la felicidad completa (paz, nirvana o como quieran llamarle) exactamente para ayudar a los demás a ser felices. ¿Cómo puedes ayudar a una persona a caminar, si tú no sabes caminar? Entonces, podrás ayudar a los demás a ser felices una vez que tú mismo logres la felicidad o al menos un poco de ella. Una vez que tú estés en paz contigo mismo, podrás dar paz a los demás. El tener metas propias en el budismo, es precisamente para ayudar correctamente a los demás. Lamento que lo comercial (o lo que fuera) haya distorsionado el objetivo final de las prácticas budistas. Probablemente no tiene nada que ver con Alanis (que de hecho ni escucho) pero me pareció importante dar este aporte.
    Saluditos y mucha felicidad para ustedes! :)

  6. Andrea, muchas gracias por tu comentario :)

    Realmente agradezco tu aportación, ya que a menudo se olvida bastante cuál es el verdadero objetivo o la verdadera bondad que hay detrás de todo este discurso budista.

    Debe pasar que los autoproclamados seguidores del budismo quieren aprender a caminar, pero aún no lo han logrado. Por lo que siempre encontramos lo mismo: personajes que se quedan en el primer paso, que, por otra parte, es también el q más viste.

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