I feel good

jbrownhappy

“Soy consciente de que cuando salgo al escenario, cualquier escenario,nadie quiere pagar un dinero que ha ganado con su esfuerzo para ver reflejada su propia desgracia. Por eso, cuando se encienden los focos, me transformo en el hombre más feliz del mundo. En ese momento, soy el hombre más feliz del mundo, el hombre más feliz que haya existido, y estoy preparado para iluminar a la gente con mi felicidad.”

James Brown[1]

De James Brown podemos aprender más cosas de las que creemos en un primer momento. Ha quedado en la memoria como un gran artista[2]. Más que eso: es el padrino del soul. Impulsor de nuevos sonidos, voces y bailes, la vida de James Brown es la de un auténtico currante en unos tiempos y un contexto en que trabajar duro no significa necesariamente tener éxito. Más difícil era aún si tenemos en cuenta el trato hacia la población negra en los años 30 y 40 en el sur de los Estados Unidos. Prácticamente excluidos del sistema educativo, sumidos en la pobreza y trabajadores de campos de algodón: ésa era tu vida, produciéndose y reproduciéndose, si nacías negro en Carolina del Sur. El maltrato por parte de blancos reaccionarios era habitual, y éste era también el campo de batalla de grupos como los Ku Klux Klan[3]. Esta vida se cantaba en un lamento, en una tristeza, en un feeling blue[4], en el blues. Sin embargo, James Brown no quería lamentarse. Desde pequeño interiorizó el consejo de su padre: más vale morir de pie que vivir siempre arrodillado[5]. El blues se cantaba con pena, y James quería cantar con orgullo.

De niño, lo que James Brown aprendió fue la ley de la supervivencia. En aquella época y aquellas zonas, se decía “Si se muere una mula, compras otra; si se muere un negro, alquilas a otro.” Y ésta era la preocupación que había por la población negra: inexistente. Blancos y negros vivían separados por una frontera más visible que cualquier muro: chabolas a un lado, enormes casas bonitas en el otro. Parecía que la mezcla entre ambos mundos era imposible, y que la supremacía de los blancos sobre los negros era también innegable. El hecho de pertenecer a una familia pobre y desestructurada, sometida siempre a los peores trabajos y las peores humillaciones, hizo que su interés por la educación quedara en un segundo lugar, siendo más importante conseguir algo de dinero que leer libros. Y toda la inteligencia que no desarrolló en la escuela, la desarrolló en las calles. Espabiló. Se dio cuenta muy pronto de que si no era él el primero en valorarse y salir adelante, nadie lo haría por él. Así que así fue como empezó a recoger algodón, a limpiar botas por las noches en la ciudad y, casi instintivamente, a bailar con todo su ritmo a cambio de unos centavos[6].

james-brown2En sus conciertos puede estar orgulloso de la cantidad de trabajo que hay detrás. No olvida que él siempre fue eso: un currante, un obrero más. Le gustaba el trabajo bien hecho, y quería que sus fans viesen el resultado de un proceso duro y costoso. Un concierto de James Brown era un espectáculo en toda norma, con precisión y calidad en todos los aspectos: vestimenta, sonido, instrumentos, músicos, iluminación, baile y, por supuesto, soul y funky, mucho soul y funky. Ésta era su forma de demostrar que iba con la frente bien alta, de decirnos a todos que está allí porque lo merece, que no es el azar ni las trampas los que le han llevado hasta allí. Desde el escenario nos muestra no sólo el trabajo que hay detrás de cada concierto, sino el trabajo que hay detrás de él, de su música, de su persona.

James Brown quiere enseñar a levantarse y tener fuerza, seguir adelante, y nunca dejar que las humillaciones te hundan. Por este motivo, he escogido la canción ‘I feel good” para comentar. No es, solamente, la más conocida del padrino del soul, sino que también es, probablemente, la más significativa. En ésta se incorpora lo que él llama el ‘Uno’[7]. Es algo tan sencillo como hacer la fuerza en el primer compás, empezar la canción con energía, en lugar de esperar al segundo compás, que es lo que hace el blues. El soul de James Brown se basaba en el uno, en el protagonismo, en el orgullo. James Brown quería salir al escenario a gritar que se siente bien, y transmitirnos ese bienestar. Para que todos, en cada caída, podamos levantarnos de nuevo cantando: I feel good!

I feel good

Whoa-oa-oa! I feel good, I knew that I would, now
Wo! Me siento bien, sabía que lo haría, ahora
I feel good, I knew that I would, now
Me siento bien, sabía que lo haría, ahora
So good, so good, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo

Whoa! I feel nice, like sugar and spice
Wo! Me siento bien, como azúcar y especias
I feel nice, like sugar and spice
Me siento bien, como azúcar y especias
So nice, so nice, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo

When I hold you in my arms
Cuando te cojo en mis brazos
I know that I can’t do no wrong
Sé que no puedo hacer nada mal
and when I hold you in my arms
Y cuando te tengo entre mis brazos
My love won’t do you no harm
Mi amor no va a hacerte ningún daño

And I feel nice, like sugar and spice
Y me siento bien, como azúcar y especias
I feel nice, like sugar and spice
Me siento bien, como azúcar y especias
So nice, so nice, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo

When I hold you in my arms
Cuando te cojo en mis brazos
I know that I can’t do no wrong
Sé que no puedo hacer nada mal
and when I hold you in my arms
Y cuando te tengo entre mis brazos
My love won’t do me no harm
Mi amor no va a hacerme ningún daño

And I feel nice, like sugar and spice
Y me siento bien, como azúcar y especias
I feel nice, like sugar and spice
Me siento bien, como azúcar y especias
So nice, so nice, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo

Whoa! I feel good, I knew that I would, now
Wo! Me siento bien, sabía que lo haría, ahora
I feel good, I knew that I would
Me siento bien, sabía que lo haría
So good, so good, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo
So good, so good, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo
So good, so good, I got you
Tan bien, tan bien, te tengo

Lo que más me ha fascinado, leyendo a James Brown, es esta capacidad de transformación de los propios sentimientos y sensaciones. Me ha fascinado la claridad y exposición de los procesos que seguimos todos los seres humanos para dar sentido y esperanza a todo lo que vamos viviendo. Ni la humillación será siempre humillación, ni todo miedo será siempre tal, ni la tristeza será siempre tristeza. Estos sentimientos nos curten, nos fortalecen. Y, una vez asumidos, toca levantarse, toca transformarlos. Podemos convertir nuestra tristeza en bondad, nuestro miedo en amabilidad, nuestra humillación en orgullo. Es esto lo que James nos quiere transmitir: sus procesos, sus actitudes, sus transformaciones y, por consecuencia, sus éxitos.

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Sigue contando en sus memorias cuál es el significado y sentido del ‘Uno’, y el porqué utiliza y promueve éste: “Yo nací con el segundo compás, y os aseguro que en él no hay nada de lo que sentirse orgulloso. El primer compás es rico. El segundo compás es pobre. Dar un paso adelante con orgullo sólo es posible con el impulso del ‘Uno’, no con la pasividad del ‘Dos’. Al final, no se trata de música, sino de la vida.” Y es que lo que la música transmite no está sólo en la melodía, los instrumentos o la voz, sino muy especialmente en el compás. El compás es lo que refleja la actitud, el atrevimiento, la energía. El compás es lo que refleja el paso por el que vas por la vida. Dice hasta dónde te quieres mostrar, y cómo. “[El ‘Uno’] era el equivalente sonoro de levantar la cabeza y decir: ‘Aquí estoy’; de dar zancadas con determinación en vez de andar de puntillas con timidez.”[8] En toda su música, carrera y vida, James Brown quiso recordarnos a todos éste “aquí estoy”. La humillación no le hizo cobarde ni inseguro, sino al contrario: fuerte y constante. Y así se muestra, tan feliz, tan potente, tan currante, tan orgulloso. Cuando aprendemos decirnos, con frente alta y sonrisa en la cara, “aquí estoy”, estamos a un paso de seguir cantándonos “¡y me siento bien!”.

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[1] Extracto de sus memorias: “I feel good. La memorias de James Brown”, capítulo tres.

[2] También ha quedado, por supuesto, la imagen de un boxeador borracho que maltrata a su mujer. Y no debe faltar parte de razón, pero nada en esta vida es tan blanco ni tan negro, nadie es tan bueno ni tan malo.

[3] Así se hacen llamar varias organizaciones de Estados Unidos – especialmente en el sur – que creen en la superioridad de la raza blanca, y son declaradamente racistas, antisemitas y anticomunistas. Su forma de actuación se ha basado en el terrorismo, actos violentos y algo de parafernalia y ritual.

[4] “Feeling blue” significa “sentirse triste” en inglés. De ahí el estilo musical llamado blues.

[5] Frase atribuida a la Pasionaria y, posteriormente, a Che Guevara. Lo cierto es que para James Brown esta frase era de su padre, quien tampoco se arrodilló ante nadie. La dijera quien la dijera, está interiorizada, espero, por muchos de nosotros.

[6] Desde luego, no faltaron problemas en la vida de James Brown: hurtos, divorcios, peleas, años de cárcel y reformatorio, acusaciones, timos con discográficas, dudosas posiciones políticas, etc. De hecho, hay un par de anécdotas políticas que hacen de él un personaje que no ha acabo de caer bien entre los círculos más progresistas. Por una parte, dio apoyo abiertamente a Nixon. En la misma época, insistió mucho para ir al Vietnam a animar a las tropas, en una de las guerras más impopulares de la historia americana. Por otra parte, tras la muerte de Martin Luther King, hizo un concierto que se le pidió que transmitiera en directo por las televisiones de todo el país. Éste era una modo de evitar que la población negra saliera a la calle a desahogarse con toda la furia y rabia que acumulaban después de la muerte del reverendo. Y, por lo visto, funcionó.

[7] Así lo explica en sus memorias: “Entender el ‘Uno’ es la clave para comprender mi música, de dónde vino y a dónde llegó. Lo llamo el ‘Uno’ porque está al principio del ritmo, con fuerza, liderazgo, y lo que es más importante, con orgullo. No sé cuál es el verdadero origen musical del ‘Uno’ porque nunca lo he oído en Beethoven ni en Tchaikovsky, ni siquiera en Gershwin ni en ninguna de las canciones anteriores que escribí yo mismo. Pero hay algo que sí sé: tradicionalmente, si no instintivamente, los músicos negros, aunque no supiéramos cómo llamarlo, nunca dudamos que teníamos que darle en el ‘Uno’. En realidad, tocábamos una variación de él sin saberlo, retomando el blues y el góspel primigenios. El ‘Uno’, una extensión de nuestras experiencias en la vida, consistía en empezar a tocar en el compás acentuado. (…) El ‘Uno’ proviene del propio planeta, la tierra, los pinos de mi juventud. Y lo que es más importante, está en el primer compás: UNO dos TRES cuatro; no en el segundo compás – uno DOS tres CUATRO-, en el que están escritos la mayoría de temas de blues.” Extracto de sus memorias.

[8] Estas referencias también se encuentran en el capítulo tres de las memorias de James Brown, “I feel good.”

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~ por Lillith Kozmicamente en 05/11/2009.

4 comentarios to “I feel good”

  1. Curioso lo del uno, pero es muy cierto, pocas canciones empiezan con fuerza, incluso a escalas más grandes de la misma, por estrofas, lo habitual es comenzar más suave e ir ascendiendo.

  2. Ah, y has usado mucho los dos puntos. ¿Ha sido aposta para crear un estilo en el artículo? Queda bien.

  3. Realmente fue de lo que más me llamó la atención de las memorias (ya se nota xD). De hecho, sigue dando un discursito la mar de mono sobre cómo las máquinas no pueden igualar a los humanos. Voy a poner la parrafada, que me mola:

    “Todo el mundo quiere copiar lo mejor. Lo único que no me gusta es la manera en que hoy en día han programado las máquinas para que intenten copiar el sonido humano del ‘Uno’. Las máquinas no pueden reproducir lo que yo hice, no tienen ninguna posibilidad. ¿Por qué? Porque tiene que haber un elemento de imperfección humana en el compás, de azar, de identificación con los orígenes culturales del compás. De lo contrario, independientemente de lo bien programada que esté, o quizás justamente por ese motivo, la música siempre me suena a carne enlatada. Y me parece perfecto, ya que mucha gente tiene que subsistir con ella cuando no dispone de carne de verdad. Lo que ocurre es que si sólo hay carne enlatada en el mundo, la gente enseguida se olvidará del sabor de lo auténtico, y la carne enlatada sustituirá a la original y se convertirá en el pan de cada día. Y eso, amigos míos, no es bueno.”

    Aquí queda :)

    ¿He usado mucho los dos puntos? Ni me he dado cuenta… Lo repasaré a ver, a ver porqué queda bien, jeje.

  4. quisiera saber que significa la cancion i feel good de james browm lo necesito urgente!!!.

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